viernes, octubre 09, 2009

Sopa de Campo


Desierto de Atacama,
Noche desolada,
rebaño de estrellas,
viento invernal...


Refugiado en la casa solitaria,
paredes de adobes
techo de quincha y barro,
pico una cebolla
y unos dientes de ajo,
los sofrío en mantequilla,
comino picado,
pimienta negra,
merken ahumado,
y le hecho un chorro
de salsa de soya
que chirrea
en el fondo
de la olla,
le agrego agua hirviendo
y un chorro
de aceite de oliva...


Luego frotando las manos
le agrego orégano fragante
recién molido...
La sopa suelta el primer hervor...
la apago...
Pienso y espero...
En silencio sorbo de mi sopa...
añorando mi hogar.

martes, julio 07, 2009

Del Chupón al canasto:

Sin duda una de las plantas nativas características del Sur del Chile es el Chupón (Greigia sphacelata). Esta especie silvestre se distribuye en forma natural a lo largo de la franja litoral y la cordillera de la costa, desde la Zona Central hasta Chiloe. Sin embargo, el chupón - como casi todas las especies nativas - fue ampliamente conocida y usada desde tiempos inmemoriales por los pueblos indígenas, desde la época en que los primeros cazadores-recolectores exploraron los espesos bosques australes y el litoral, en busca de alimentos y materias primas. Seguramente estas sociedades “primitivas” ya se habían fijado en las propiedades alimenticias del Chupón; y encontraron la forma de aprovechar sus resistentes y fibrosas hojas. Es muy probable que la fibra del chupón, junto a otras fibras vegetales se haya usado en la confección de los primeros cordeles y canastos tejidos de la región.






Hoy los mapuches de la costa (o lafquenches) son los continuadores de esta antiquísima tradición, ya que conocen y usan la planta del chupón para confeccionar sus característicos canastos. Los Lafquenches llaman a la planta del chupón niyu, y a sus flores niyu rayen, pero los frutos también reciben el nombre de niyu. Lo mismo sucede en castellano, los frutos de la planta también se llaman Chupones. Los frutos del Chupón son más conocidos que la planta misma, ya que son unas bayas comestibles, que contienen una pulpa dulce y muy jugosa, y unas diminutas semillas. Para comer la pulpa del chupón es necesario morder el extremo del Chupón para abrirlo y luego presionar con los dientes la baya mientras se tira hacia afuera, (es algo similar a la técnica del comer alcachofas) y se chupa la pulpa. El comer chupones no es solo algo sabroso, si no que también es algo muy entretenido.




El chupón como fruto silvestre, es cada vez menos conocido por los santiaguinos modernos. Antes, se estilaba traer del Sur los cogollos cargados de chupones; para deleitar con su sabor, a los nostálgicos sureños radicados en la capital. Algunas personas - seguramente por curiosidad- han podido probar los chupones. Pero sin embargo, no podrían reconocer la planta aun que la tuvieran frente a sus narices. El chupón a los ojos del citadino podría parecer un fruto muy “exótico”; ya que esta acostumbrado a consumir siempre los mismos productos (en su mayoría envasados o muy elaborados) y por lo tanto no esta familiarizado con los productos silvestres. Pero sin embargo, en rigor el chupón no es “exótico”, sino que todo lo contrario es un fruto silvestre nativo. Es decir, tan chileno como los maquis, los peumos o las murtas. Pero el común de la gente, suele pensar que las moras, las frambuesas y la rosa mosqueta son plantas silvestres chilenas; siendo estas en realidad plantas exóticas, que fueron introducidas desde otras latitudes, y que ahora, son más conocidas que las propias especies nativas de nuestro país.

Sin embargo el Chupón fue ampliamente conocido por los pueblos indígenas; ya que recolectaban. Sus dulces bayas - conocidas como chupones -, son todavía una de las golosinas predilectas de los niños mapuches. Ellos recogen los chupones, cuando las bayas están maduras y se desprenden fácilmente; ya que cuando aún están verdes, son difíciles de arrancar de la planta. El sabor de los chupones es muy rico, ácidulce y refrescante. Antiguamente, los mapuches usaban estos chupones fermentados para elaborar una rica chicha . Cuentan, que esta bebida era muy fuerte y algo parecida al sabor de la chicha de pera. También los mapuches cuentan, que antes los “antiguos” Hacían una harina tostada en base al chupón, la cual acostumbraban comer en forma de ulpo, de la misma forma como hoy todavía se consume la harina tostada de trigo.
Pero el chupón además de ser un rico alimento; es también una buena materia prima para la cestería; ya que los pueblos originarios utilizaban sus resistentes fibras para hacer cordeles y diversos tejidos Esta tradición artesanal todavía se mantiene vital tanto en la región de la araucanía, como en Valdivia y Chiloe.

Todavía hasta el día de hoy, las mujeres mapuche lafquenches de la localidad del lago Budi - en la costa de la novena región -, siguen utilizando esta planta para confeccionar sus hermosos canastos. Muchos de estos tejidos siguen antiguos diseños mapuches, reproduciendo una tradición cultural que se hereda de generación a generación.
Estos canastos llamados chaywes por los mapuches, se confeccionan para cumplir distintas funciones utilitarias, como por ejemplo: se hacen chaywes resistentes para la cosecha de las papas, así como chaywes de tejido muy apretado y con tapa para guardar harina tostada, o chaywes con un tejido abierto formando una maya flexible y resistente para salir a recoger mariscos.
Hoy en día, la mayor parte de los canastos hechos de fibra de chupón se destinan a la venta; y son principalmente comercializados por las propias artesanas en los meses de verano, cuando aumenta el flujo de turistas en la localidad del Budi. En muchos casos, la venta de canastos es una forma de solventar en parte, la debilitada economía doméstica de muchas familias mapuche-lafquenches. Esta precaria situación económica se podría explicar en gran medida, al hecho de que las comunidades lafquenches han tenido que vivir “reducidas” durante varias generaciones, es decir han sido confinadas a un territorio delimitado ( la reducción), y este territorio como es lógico, con el paso de los años se ha vuelto cada vez más estrecho, ya que la población ha crecido, pero las tierras siguen siendo las mismas; y aún más, estas tierras se han ido subdividiendo cada vez en parcelas más pequeñas, dedicadas principalmente a la agricultura de rulo y la crianza de animales de corral, complementando con la pesca y la recolección de mariscos y algas del mar. Así el chupón pasa a ser también un recurso complementario de la economía de subsistencia de los mapuches-lafquenches, quienes utilizan este recurso natural y lo transforman, mediante un largo y paciente proceso de trabajo que implica la selección del recurso, su recolección, y los procesos de desfibración y el tejido propiamente tal, que demandan además de la habilidad y la minuciosidad de las manos que crean estos preciosos canastos, que se venden en los almacenes de Puerto Saavedra y en muchas ferias artesanales a lo largo del país.
Las tejedoras de fibra de chupón en el Budi, han adaptado muchos de sus diseños tradicionales lafquenches a los requerimientos y gustos del comprador urbano y el turista. Es así, como cada vez se hacen menos chaywes Lafquenches y se hacen mas canastos para colgar maceteros y otros diseños que son “más vendibles”.
El problema es que este tipo de arte tradicional ha sido subvalorado, y no ha sido apreciado en su real dimensión. Por lo tanto las artesanas, se ha visto cada vez mas inclinadas hacia la “necesidad” de adaptar sus diseños tradicionales; y transformarlos en piezas destinadas al “gusto” o las “conveniencias” del comprador, que demanda piezas de un costo “mas bajo”. Es así como la venta de estos canastos están dirigidos a un publico masivo, mas que selectivo. Es decir, se privilegia la estrategia de tejer una mayor cantidad de canastos, más chicos, más baratos y al gusto del intermediario o de un público que no aprecia el valor del contexto cultural en el que se produce esta artesanía. En lugar de producir menos canastos de mejor calidad, conservando estilos mapuches-lafquenches, y obteniendo mejores precios de venta, con más valor agregado, y ojalá evitando intermediarios en la comercialización. De esta forma se podrían ahorrar tanto recursos naturales como también hacer mas optimo el tiempo de trabajo. Este tipo de artesanías se merecen compradores que sepan apreciar, tanto el valor étnico cultural que esta detrás de las hábiles manos de la artesana, como el valor del recurso natural silvestre y nativo con el cual se confeccionan estos canastos. Este es el dilema, encontrar la justa medida en la compraventa de estos productos, y que el precio recompense tanto el trabajo implicado en el arte tradicional indígena y al mismo tiempo se considere el valor de un recurso natural cada vez más escaso y valioso.

Quizás la única forma de valorar de una forma mas justa o equilibrada la artesanía que producen las comunidades indígenas, sería informando al los potenciales compradores y consumidores de arte tradicional indígena, de los valores implicados en estos productos.
Un publico menos informado de lo que esta comprando en cierta forma subvalora el producto, ya que no conoce el contexto cultural de su fabricación. En cambio un público mas informado sobre el producto, puede valorarlo más y seguramente estaría dispuesto a pagar más. Posiblemente un público selectivo que pueda valorar y pagar más por obras de mayor calidad y por supuesto de mayor valor étnico, cultural y natural agregado.
Lamentablemente, la mayoría de estos canastos son comprados a un bajo precio por comerciantes e intermediarios, quienes aprovechan el apuro y la necesidad de vender que tienen las tejedoras, - sobre todo en los meses de invierno- para comprar a un buen precio, y después obtener una buena utilidad en la reventa.. Sin duda el precio que se les paga a las propias artesanas por sus canastos, no recompensan en medida alguna la gran cantidad de tiempo y esfuerzo que se dedica al tejido, sin embargo estas mujeres siguen haciendo sus cestos a pesar de que no sea un buen negocio.
Lo interesante es que si usted algún día llega a tener en sus manos un canasto de fibra de chupón, de junquillo, de ñocha o voqui, entre sus manos, piense que seguramente ese canasto procede de las manos de alguna artesana mapuche, y que en sus tejidos están también amarrados los conocimientos profundos de un pueblo que ha sabido manejar con respeto los recursos naturales de esta tierra.
Texto y Fotos: Guillermo Molina Holmes, 1999. (CC).

sábado, abril 11, 2009

NO A LA REPRESA Puntilla del Viento,Aconcagua







Lamentablemente nuestro país esta dominando por una perversa ideología política muy intransigente - una tecnocracia desarrollista – que se sabe dueña del poder y solo piensa ciegamente en la implementación de un proyecto de "desarrollo" económico neoliberal y depredador de los recursos naturales y sociales, la ambición de este modelo explotador de gran escala, no se preocupa finalmente del bienestar de todas las comunidades, solo busca maximizar las ganancias de sus grandes negocios, que solo benefician a los mismos de siempre, los grandes empresarios y su séquito de profesionales tecnócratas que reciben suculentos beneficios al defender los intereses particulares de estas mega-empresas; por esta razón los profesionales generalmente suelen estar alineados con el poder y el dinero, y no tienen escrúpulos al momento de avalar la construcción de mega-proyectos, que destruyen irreversiblemente ecosistemas naturales, vida silvestre, y patrimonios culturales, con el solo fin de realizar una explotación intensiva de los recursos naturales y sociales de nuestro país, en beneficio de unos pocos; y lo peor es que siempre las comunidades locales que suelen advertir la amenaza de los mega proyectos en sus territorios suelen ser acosadas, presionadas y hostigadas hasta el cansancio, y finalmente son divididas y sus dirigentes terminan sobornados o comprados. Esta es la cruda realidad. Los mega-proyectos finalmente se imponen por el poder del dinero; y las comunidades locales son diezmadas, relocalizadas o sencillamente desterradas, y despojadas de sus lazos sociales históricos y culturales.



Los grandes señores de cuello y corbata, creen que con pagar sobornos, indemnizaciones o mitigaciones; todo se arregla, que todo es un juego que se arregla con billetes, que todo tiene precio, y que por supuesto la gente sencilla vale menos en este mundo de mercado; por eso nadie encuentra insólito que nos compren y nos echen en sus bolsillos. Nuestra historia reciente al respecto es muy dolorosa, es cosa de revisar lo que pasó en Ralco, en el Mauro, lo que esta pasando en Mehuín, o lo que puede llegar a pasar en Puntilla del Viento, en el río Aconcagua. Pero cuando veo a gente que se resiste y lucha por defender su patrimonio ecológico y cultural, me vuelve la esperanza de que cada vez mas las comunidades locales vayan sumando fuerza, y que todos nosotros como ciudadanos unidos nos involucremos cada vez mas en la defensa de nuestros intereses sociales y comunitarios que son los mismos de siempre; queremos vivir en comunidades sanas y solidarias, en un entorno social y natural saludable, queremos bienestar para nuestros hijos y nuestras generaciones futuras, queremos autoderterminación cultural y política para gobernar el destino de nuestras comunidades; puede sonar utópico pero es lo mas sensato. Hurgando por la web me encontré con este interesante blog que esta luchando contra la construcción de una represa en el curso del río Aconcagua y que inundaría 450 hectáreas, alterando el ecosistema, afectando a corredores de vida silvestre, desplazando a comunidades de las Viscachas, Vilcuya y los Chacayes, fuera de su territorio, e inundando a varios sitios arqueológicos e importantes petroglífos de la cultura Aconcagua. vean este interesante blog Consejo Aconcagua Arriba, No a la construcción de la represa Puntilla del Viento!!!!

miércoles, abril 01, 2009

COBROS INDEBIDOS: Nuestra eterna crisis económica y moral.



Nuestro país es el país de los cobros indebidos, una vergüenza nacional, por ejemplo, si uno revisa la cuenta del teléfono, o de la tarjeta de la multitienda, o de la compra en el supermercado uno suele encontrarse con sistemáticas “equivocaciones”, de quinientos, mil o tres mil pesos, sumas que a veces nos hacen pensar, si vale la pena o no hacer el reclamo; porque por experiencia sabemos que tras el reclamo suele haber un tramite mas o menos engorroso, que nos suele desanimar en el intento de reclamar el cobro indebido. Pero la pillería del chileno vivo o “emprendedor” parece que esta allí, en el abuso de la confianza, para avasallar a la persona común y corriente que actúa de buena fe. Bueno, yo suelo encontrarme en este grupo, el de los confiados o despreocupados (“giles”) y solemos ser el blanco predilecto de los vivos, por andar por la vida con la guardia baja. Pero la verdad es que me apesta tener que estar atento todo el tiempo para ver en que momento me pueden “cagar”, es muy paranoico vivir así, es muy cansador tener que estar así todo el tiempo. Me interesan otras cosas, y no quiero estar atento todo el tiempo solo en la plata; pero no por eso tienen que abusar de mi, yo suelo confiar de buena fe, que no quieren cagarme, pero muchas veces por andar con la guardia baja me cagan. Por eso esta vez ya me cansé, no quiero ser un desconfiado, pero me aburrí de tantos abusos, en tantos lados, tantos pillos, vivarachos, maleteros, la verdad es que si uno sigue consintiendo estos abusos no lograremos cambiar esta cultura cultura chilensis del abuso, la pillería y la usura; ya basta!!!!, hoy roba tanto un maestro chasquilla que va arreglar el calefon, que un abogado o medico cirujano dentista, todos son profesionales del abuso y la pillería, ya no existe ninguna pisca de solidaridad o de bien común, hay que ponerle freno a la cultura de los vivarachos barsas de nuestro país, son una manga de ladrones y usureros!!!.
De joven siempre veía a los adultos demasiado preocupados por el dinero, y ya entonces encontraba que era algo enfermizo. Pero como no tenía obligaciones y podía moverme con muy poco dinero, vivía sin problemas feliz y sin angustias. Pero cuando uno contrae compromisos, cuando uno se casa y tiene hijos, uno se va incorporando al sistema laboral, uno empieza a jugar este jueguito y uno empieza a ser victima potencial de todas estas sanguijuelas, ¿que son las AFP e ISAPRES ?, sino sistemas de robo institucionalizado; una concesión irracional de poder económico al sector privado financiero sin ninguna regulación por el bien social, dejando libertad de pillaje, usureros cobros de comisiones e intereses mas intereses, y que decir de los malditos cobros en UTM o UF, puros instrumentos para joder a la gente común y corriente. ¿ Hay algo mas engorroso y poco transparente que un contrato de plan de Isapre ?. Nadie me saca de la cabeza la idea de que el lenguaje indescifrable tecno-financiero-legal de los contratos y sus letras chicas, esta diseñado para embolar la perdiz y para hacer caer al incauto, no creo en la neutralidad ni la imparcialidad de estos papeles, todo este legalismo chilensis, este apego a las normas no es mas que el aceite lubricante de este mecanismo para embaucar a la gente; y lo peor es que dócilmente seguimos el juego.
Recuerdo que mi abuela solía ser muy meticulosa al momento de comprar y siempre revisaba con lupa las cuentas antes de pagarlas; ella cuidaba cada peso, por que no tenia dinero para perder. Me angustiaba verla anotando números en sus cuadernos; pero ahora me he visto haciendo el mismo ejercicio, sacando cuentas para ver si alcanzo a pagar todas mis cuentas del mes, por lo tanto, me he visto defendiendo cada peso; - aunque definitivamente no me agrada !!! - y no es cosa de no ser planificado o desordenado, en planificar no tengo ningún problema, el problema es tener que darle tanta importancia a algo que no debería tener tanta importancia, es un derroche de tiempo y energía, por que nadie debería cagarse a nadie!!!, y así no nos tendríamos preocupar y todo funcionaría en forma correcta por el bien común; pero el gran problema de este estado de permanente alerta, en la cual el que pestañea pierde, ademas de ser estresante y toxico para el alma, produce un disciplinamiento en la competencia y la agresividad, y finalmente uno se vuelve mas desconfiado, un desconfiado crónico, un avaro, asegurado, paranoico, mas “realista”, más flexible a los vaivenes del mercado, pero menos dueños de nosotros mismos, uno se transforma en una maquina de generar plata a toda costa, siempre insaciable y nunca alcanza para pagar todas las cuentas.
Ademas por mas que uno cotice y cotice, buscando el precio mas conveniente, si uno no compra al mayor esta frito, igual uno termina pagando caro por precios inflados; ya ven el chanchullo que se descubrió entre las farmacias coludidas para subir en un 300% el precio de algunos medicamentos, las farmacias en Chile parecen carteles de narcotraficantes que monopolizan el negocio.
Ademas, más encima, el consumismo y el acceso al crédito de consumo, terminó por consumir nuestro tiempo y nuestra libertad, hoy vivimos para pagar cuentas, pagar cuentas al día y así evitar los castigos, y evitar pagar intereses, pero siempre nos atrasamos, nos endeudamos y caemos en momentos de desesperación en el inevitable crédito; y nos angustiamos, y mas queremos comprar, ya sabemos que es un circulo vicioso y que somos débiles; ese es otro tema. La única solución sería aumentar nuestros ingresos a un nivel digno y tener capacidad de ahorro. Bueno, hay gente que parece gozar con este sistema, hay gente que ama el dinero y goza calculando la forma de como obtener más y más utilidades, ellos viven contentos en su ley de libre competencia, y no tienen problemas, tienen una afinidad con los negocios y con la usura; lo dan por sentado como algo “natural”, - así es el mercado - así es la vida - el pez grande se come al mas chico - y los vivos se cagan a los giles -, eso dicen y así se justifican, estos son sus axiomas básicos y nadie los saca de esas ideas dogmáticas; están convencidos de que eso es todo lo importante que hay que saber para enfrentar esta vida; - ¡¡ hay que ser vivo !! - para competir, y finalmente todo se traduce en recompensas, resultados monetarios; tanto dinero tienes tanto vales. Estas personas funcionales al sistema suelen ser personas disciplinadas, auto-reprimidas, y “sacrificadas” en función de lograr sus objetivos, sus ambiciones como acumular dinero, son personas tremendamente egoístas, ellos creen que todas sus artimañas usureras son justas, y están convencidos de que el lucro es casi un valor moral superior, por lo tanto al acumular dinero se creen superiores, y se sienten con el derecho de dar lecciones de vida, y hasta castigar a los que no son como ellos. Lástima que tanto en nuestro país como en el mundo hipermoderno el poder sea acumulado por gente de este tipo, capitalistas rapaces, jaguares, samurai, especuladores y usureros, y todos estos pelotudos que abusan de la gente.
Lo malo es que la usura hoy no solo es patrimonio de las empresas privadas y grandes consorcios financieros, hoy es el mismo Estado, el sector publico, - los servidores públicos que quieren servirse a si mismos - los municipios, son otros entes usureros más, usando las mismas tácticas de las grandes empresas privadas; el ciudadano, el usuario, el consumidor esta desamparado, el servicio nacional del consumidor es insuficiente, es impotente, es pura propaganda. hoy fuí a pagar el permiso de circulación a un puesto de la municipalidad de Estación Central, hacia mucho calor, quería salir pronto del tramite, y pague 11 lucas del seguro obligatorio, y luego pasé a la ventanilla del permiso de circulación, - son 32.432 pesos – me dijo un funcionario pegado a la pantalla del computador, - esta seguro de que es tanto – le repliqué – sí me contestó, y me dijo que pasara a la otra ventanilla que era la caja donde había que pagar, había un cartel que decía pague con su tarjeta Ripley y obtendrá un 10% de descuento al pagar su patente. La pague con tarjeta Ripley a tres Cuotas, tres de cuotas de 11.762 , a una tasa de 4,34 mensual, más 900 pesos mensuales por cargos de administración, y no me hicieron ningún porcentaje de descuento le reclamé al cajero, y me dijo que en mi estado de cuenta se iba a reflejar el descuento.¿ Habrá que confiar ?, Confié y firmé el papel, luego me entrega el permiso de circulación y veo que el avaluó del auto esta mal calculado, sale un Volkswagen gol Sport 1.6 del 2002, y le digo al cajero que esta mal el cobro por que el auto es un Gol, pero 1.0 mecánico, ya había visto en la pagina del SII que salia a 29.000 pesos aproximadamente el permiso de circulación; y por eso tenía mis dudas, los funcionarios me dijeron que se habían equivocado, pero que ellos no podían hacer un reembolso, que solo podía reclamar el cobro y pedir un rembolso en la oficina de transito de la municipalidad de Estación Central.

martes, marzo 10, 2009

¡¡¡¡¡¡VIDEO CLIPS PARA BANDAS EMERGENTES!!!!!!! (((GRATIS))))




Me encanta la música, pero no tengo condiciones para interpretar ningún instrumento; que demande motricidad fina, jajajaj. salvo en las percusiones, puedo llevar el ritmo!!!!El asunto es que soy audiovisualista, dedicado a hacer documentales, pero quiero darme el gusto de hacer video clips musicales; asi que si tienen alguna banda - podemos conversar la idea y si llegamos a acuerdo, si hay feeling - Hecemos un video clip!!!! Tengo una camarita HD (High definition) y de todo para la edición digital.


Guille.


PD. el mismo ofrecimiento para hacer video-performance, video-danza, video-arte.

Si se animan contactenme al mail ecosistema@hotmail.com Asunto: Video-Clip


jueves, febrero 12, 2009

A Ximena García Baltiansky

Gustaba de ir al CUC
gustaba mucho del cine arte
me llevó a ver peliculas chidas
a la cineteca nacional

Ella estaba pendiente
de las peliculas
yo estaba pendiente
de ella en la obscuridad
del cine


Ximena era chilena
compatriota
compañera
en tierras aztecas

vivia en la villa olimpica
aveces la iba a buscar
y salía mojada de la alberca
y se me hacía mas irresistible
con su pelo largo crespo negro

Ximena era menudita
no le faltaba ni le sobraba nada
tenia un cuerpo perfecto

Ximena era artista visual
le gustaba dibujar y pintar
siempre andaba con su
libreta de croquis
haciendo bocetos y retratos
escribia y pintaba
al son de algun reggae
canto nuevo o rock pesado

con Ximena conversabamos
de arte, rock y política

Compartimos del mismo destierro
pero ella había viajado a Chile
y me contaba:
en Chile tambien se fuma mota.
Y que tal – le preguntaba-
no es tan buena como la mexicana
y que onda los chavos?
En Chilen tambien hay jipys !!
Apoco?
Si, a pesar de la dictadura -me dijo-

Al pájaro también le gusta la Ximena
con Ximena fajamos muy rico en un taxi
por Av. Miguel Ángel de Quevedo
rumbo a Coyoacán
fajamos rico y me quedó gustando
íbamos a un reventón a ver a los Jaivas
Ella tenia un dato de una fiesta privada
y nos coló a la fiesta
Ximena le hizo retratos al Gato Alquinta
mientras tocaba y cataba.

Años después de su muerte
me pareció verla en el muelle
de Guanaqueros.

viernes, enero 16, 2009

La Partida


El año 1978, con mi hermana Carla nos mudamos a vivir con nuestra tía Sandra, hermana de nuestra madre, quien hacía más de un año que estaba fuera del país, primero nos dijeron que estaba en argentina, pero después nos enteramos que andaba por México, y que se pensaba quedar a vivir allí, y mientras tanto nosotros teníamos que esperar a que saliera la visa como refugiados políticos, y así viajar a reunirnos con nuestra madre; mientras tanto, con mi hermana menor habíamos estado deambulando de casa en casa, primero vivimos en casa de nuestros abuelos, después en casa de nuestra tía Marcela, y después en casa de tía Sandra, quién hace poco se había separado de su esposo, y tenía dos hijos menores que nosotros, nuestros primos Rodrigo y María José. Con mi hermana vivíamos en un régimen de excepción, totalmente fuera de la normalidad, no íbamos al colegio y ya estábamos perdiendo un año escolar. Nos costaba integrarnos al barrio de nuestros primos, los niños del pasaje Warren Smith de las Condes, nos miraban como bichos raros, nos decían que éramos pobres porque no teníamos ropa de marca y no teníamos juguetes propios. A nosotros poco nos importó por que jugábamos con los juguetes de nuestros primos. Durante la mañanas cuando nos despertaba la Marina en la madrugada, mi tía Sandra se iba a trabajar y mis primos se iban al Colegio Hebreo donde estudiaban; y con mi hermana nos quedábamos aburridos junto a Marina, la nana de la casa, con quien no me llevé muy bien desde un principio, porque era muy mandona y estricta, – ¡Deje esos juguetes de su primo por que los puede hacer tira, él no se los ha prestado! – me decía. Entonces salía al patio a jugar con las plantas, palitos y terrones. Me acuerdo que una vez hice una trampa con una caja de zapatos, y un palo amarrado con una cuerda, la cebé con migas de pan y me puse a esperar detrás de las ligustrinas a que se metiera algún pájaro a la trampa. Entro un pájaro muy torpe, un pichón regordete que apenas caminaba. Tire la cuerda y el pájaro quedó atrapado. Marina me estaba viendo y salió cuando atrapé el pájaro, - a ver déjame verlo - me dijo la Marina - , yo pensé que me iba a retar, pero no lo hizo, se reía y decía que en su pueblo veía de esos pajaritos, me pidió que se lo regalara, y yo le dije que no porque lo iba a soltar. Desde ese día nos hicimos amigos con Marina, la nana de la casa.


Afuera en el pasaje, en las mañanas, no había ningún alma. Entonces logre conseguir que Marina hiciera la vista gorda, y así yo podía sacar la bicicleta de mi primo al pasaje, lo que quería era aprender a andar en bici. Nunca había tenido una bicicleta; y en ese pasaje solo y a porrazos aprendí a andar en bicicleta. Mi primo Rodrigo tres años menor era un as de la bicicleta, y yo sentía vergüenza por no saber andar. Recuerdo que en ese entonces jugábamos a patrulla motorizada Chips; Rodrigo era John el policía rucio, y yo era poncharelo el policía latino de la serial de TV. Salíamos con nuestras motocicletas al pasaje, Rodrigo en su bicicleta y yo en un triciclo demasiado pequeño, en el cual no podía pedalear así que me las arreglaba y lo usaba como un monopatín, poniendo un pie sobre el eje trasero, y con el otro pie me daba impulso a grandes zancadas, y luego aprovechaba el vuelo para maniobrar y hacer piruetas. Debí verme muy ridículo como un niño grandulón en triciclo, mientras el resto de los niños de la cuadra andaban todos en sus bicicletas CIC. También jugábamos a los Ángeles de Charlie, al Hombre Nuclear y a Hulk el Hombre Increíble. Lo pasábamos muy bien con nuestros primos, fue una linda temporada, jugábamos todo el día. Pero nos sentíamos incómodos en casa ajena, a pesar de que nuestra tía Sandra siempre nos trató con amor, echábamos de menos a nuestra madre y nuestro hogar. A Carla le daban miedo las noches y no podía dormir, tampoco yo podía dormir, entonces nos poníamos a conversar y nos sentíamos muy unidos, muy cómplices de todo lo que nos estaba pasando. Estábamos muy ansiosos por viajar a México a vivir de una vez por todas con nuestra madre. Los chicos de la cuadra ya no nos creían cuando les decíamos que no íbamos al colegio porque estábamos esperando viajar pronto a México.


De un día para otro llegó nuestro padre, del cual tampoco teníamos noticia, sabíamos que se había ido a Brasil a buscar trabajo, salimos al cine, fuimos a ver la película Grease Brillantina de John Travolta y Olivia Newton-John al Cine, nos compró ropa nueva, y con mi hermana nos creíamos la muerte con jeans y chaquetas nuevas. Veíamos que nuestro padre conversaba con nuestra tía Sandra, y no entendíamos nada, pero sabíamos que algo importante y relacionado con nosotros tenía que ser. Luego nuestra tía Sandra nos dijo que ya estaba listo, que pronto viajaríamos a México con nuestra madre. La noticia me puso muy contento, pero también me daba mucha pena por dejar a mi padre, a quién pude ver muy poco por sus constantes viajes, y ahora que estaba con nosotros, nosotros nos íbamos finalmente para México, un país desconocido. Nuestro padre fue a sacarnos pasaporte y hacer los trámites para el viaje, el tenía que autorizar nuestra salida del país. Nuestros abuelos, tíos y tías, de ambas familias, paterna y materna, venían a casa de tía Sandra para despedirse de nosotros, se veían tristes, pero a mí me daba muchísima pena dejar a mi padre, pero también quería ver pronto a mi madre.


Carla se había organizado sola y sin permiso, una fiesta de despedida de Chile, y había invitado a todos los niños de la cuadra a una fiesta de disfraces. Entonces llegaron nuestros vecinos, algunos disfrazados y con regalos para nosotros. Fue toda una sorpresa. Fue una fiesta muy alegre y al mismo tiempo muy triste.


Nos fuimos al aeropuerto con nuestro padre, quien sollozaba muy triste, tratando de disimular sus lagrimas, pero él estaba de acuerdo con nuestro viaje, y estuvo ausente mucho tiempo, y nosotros no entendíamos porque. No entendíamos por que dábamos bote de casa en casa, y ya estábamos muy agotados de esa situación. Nos despedimos de nuestros familiares en los pasillos del Aeropuerto de Pudahuel, nunca olvidaré sus caras tristes y lagrimosas, nuestros abuelos, la Nonna, nuestras, tías, tíos y primos. Nos despedimos de papá en policía Internacional, allí nos acompaño un señor de terno y corbata, que era funcionario de ACNUR, este señor muy amable nos acompaño hasta la puerta del avión y les hizo firmar un papel a la tripulación del avión. El señor nos dijo que viajáramos tranquilos porque teníamos protección de las naciones unidas.
Sentados en el avión los dos solos con mi hermana, nos abrazamos y reventamos en llanto, un llanto muy profundo, un llanto del alma. Una señora de edad nos miraba desde la otra fila de asientos. Luego del llanto, escuche voces en ingles por alto parlante, no entendía, una azafata y un aeromozo estaban al frente explicando, como se debía poner un chaleco salvavidas que estaba debajo del asiento, me asuste, pensé que había una emergencia, y saqué los chalecos salvavidas, le coloque uno a mi hermana y me coloqué otro yo, en eso llegó una azafata alarmada diciendo – no, no, no , los chalecos son para emergencia, ahora no pasa nada!!! -, la gente del avión se reía y a mí me dio mucha vergüenza. La azafata nos preguntó si viajábamos solos, y nosotros le dijimos que sí. Desde entonces esa azafata nos atendió de maravilla, nos trajo dulces y nos regaló unos puzzles y juegos de cartón.


Acababa de cumplir recién diez años y mi hermana cumplía recién los ocho años de edad. Pero nos sentíamos más grandes, estábamos solos en un avión volando hacia una nueva vida. Aterrizamos en el aeropuerto de Ciudad de México, en la madrugada, nos sorprendió escuchar otra sonoridad en el habla. Todo el personal del aeropuerto, los guardias, los agentes de la aduana, todos hablaban como los de la vecindad del chavo del 8. Al otro lado de la puerta estaba mi madre llorando, con sus ojos negros por que se le había corrido el rímel que se le mojó en lagrimas, nos abrazó llorando y riendo, nosotros estábamos muy felices, muy felices. Mi madre estaba acompañada por una gran amiga chilena que vivió el resto de su vida en México, la Nana, Adriana Robino.


Nos subimos a un taxi que después volaba por el periférico a toda velocidad, la ciudad estaba desierta, todavía estaba obscuro y recién salía el sol. Una tremenda ciudad aparecía ante nuestros ojos, edificios gigantescos, autopistas, pasos de nivel. El chofer nos sonreía por el retrovisor, un mexicano moreno y panzón, de bigotes y con lentes obscuros; - Bienvenidos a México de los nopales – nos dijo. Bajamos las dos pequeñas maletas. Subimos al segundo piso del edificio. La puerta tenía un cartel dibujado y con letras de colores que nos daba la bienvenida. Entramos por primera vez a un departamento que sería nuestro hogar, ¡ todo parecía ser un sueño!, la mamá puso nuestras maletas en su cama, que era un colchón de dos plazas sobre el piso, abrió la primera maleta y sacó nuestras ropas, puros pantalones con las rodillas agujereadas, camisas desteñidas y sueters viejos de de lana, mi madre rompió en llanto y nos llevó a comprar ropa nueva esa misma mañana.